4 de abril de 2013

El corte del jabón de geranio y cacao



Sin duda, uno de los mejores trabajos que he hecho hasta ahora.
Cuando diseñas un jabón, hay distintas características del mismo que quieres que tenga. Las propiedades, el acondicionado, el aroma, la textura, el color, etc.  Pero al tener que controlar dichas características en medio de una reacción química como es el proceso de la saponificación, no es fácil poder conservarlas todas. En ocasiones,  el color no se parece en nada al que habías imaginado, y en otras tienes agradables sorpresas. También el aroma elegido, a veces, una vez que ya ha pasado el periodo de secado, no es como una hubiera querido.
Esta vez, el resultado ha sido muy satisfactorio. Es un jabón muy cremoso, con burbujas grandes y abundantes, con un acondicionado excelente que deja la piel tersa y suave, delicadamente perfumado con aceites esenciales de geranio, lavanda y patchuli. El color rosa se lo da la arcilla rosa cosmética que le confieren muchas propiedades beneficiosas para la piel, al igual que las grasas que lo componen: aceites de oliva virgen extra, coco y maíz, mantequilla de jazmín, mantecas de cacao y karité, sebo de vaca y cera de abejas.

Debo admitir que, a pesar de ser muy reacia a la utilización de grasas animales, después de buscar mucha información sobre el tema,  ver las grandes propiedades que tienen para nuestra piel, y que han sido utilizadas desde hace miles de años en la elaboración de jabones, el resultado de la experiencia ha sido increíble  Por lo que este jabón se ha convertido en uno de mis favoritos a la hora del baño ;D




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